martes, 25 de septiembre de 2012

CABALLA RELLENA

 

CABALLA RELLENA de PIÑONES Y PASAS



Haciendo zapping, pare en el canal viajar. Estábamos en Estambul, probablemente una de las ciudades más bonitas que conozco. Había dos cocineros, a las orillas del Bósforo, de fondo "Bosphorus bridge", que une Europa y Asia a través de las localidades de Ortaköy (zona europea) y Beylerbeyi  (zona asiática). Estaban haciendo una caballa rellena. Aun no sabía que la iban a rellenar, pero me llamo la atención como pensaban sacarle la espina y rellenarla. Luego la receta me pareció, fácil y exquisita. Así que grave lo que pude y manos a la obra.

INGREDIENTES: 

(Para 2 personas)
  • 1 caballa de 600 gr. 
  • 1 cebolla pequeña 
  • piñones 
  • pasas 
  • jengibre seco en polvo 
  • pimienta blanca 
  • canela molida 
  • 2 hojas de laurel 
  • nuez moscada 
  • menta 
  • perejil 
  • eneldo 
  • aceite oliva 
  • huevo
  • pan rallado
  • harina

ELABORACION:


  • Cogemos la caballa y le damos un corte en el pie de la cabeza, quitamos las tripas, las agallas y enjuagamos.


  • Doblamos la cabeza y la cola, sin cortar, solo queremos romper la espina. A continuación apretamos con los dedos, como si fuera un masaje, para que la carne se suelte de la espina. Tiramos de la espina y la sacamos por la apertura de la cabeza. Parece complicado, pero es bastante sencillo.
  • Volvemos a masajear la caballa, de manera que la carne vaya saliendo por la cabeza. Si se han quedado atrás algunas espinas, las retiramos. Apartamos la carne.

  • Cortamos la cebolla muy, muy, picadita y la ponemos a dorar en un poco de aceite de oliva.
  • Añadimos la carne de la caballa y la refreímos, sin parar de remover, un par de minutos, hasta que cambie de color.


  • Incorporamos los piñones y las pasas y seguimos removiendo. A continuación añadimos, la sal, el jengibre, la pimienta blanca, la canela y las hojas de laurel. Siempre sin parar de remover. Picamos menta, eneldo y perejil a partes iguales y lo incorporamos a la mezcla.



Y a rellenar el pescado.
  • Lo pasamos, por este orden, por harina, huevo y pan rallado y a freír, a fuego lento, en un pelín de aceite de oliva.





  • El relleno ya está hecho por lo que solo se trata de poner crujiente la piel. La grasa está por debajo de la piel y se irá mezclando con el relleno. Al final: crujiente por fuera y tierno por dentro, sabor a frutos secos, diferentes texturas y un regusto de hiervas.



  • El sabor no lo puedo comparar con el vídeo que vi, pero os puedo asegurar que exquisito. En cuanto a la estética, suspendido. no trabajé cómodo a la hora de rebozar y frir. Es importante que los recipientes, sean mayor que el pescado, para que no sufran la cabeza y la cola, como me ha pasado a mí. Además falto rebozado y se tosto mas de la cuenta. Así y todo riquisimo.
  • La próxima vez procurare mejorar estéticamente y sustituiremos las fotos, así y todo lo comparto porque vale la pena que lo intentéis, aunque os salga como a mí.




1 comentario:

  1. Aunque parece bastante trabajo, rico tiene que estar! Que receta mas interesante!

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